-->

EVIDENCIA CLÍNICA: RESÚMENES DE ENSAYOS CLÍNICOS

Composición de las margarinas

Tecnología moderna de la grasa: ¿cuál es el potencial para la salud cardiaca?
Upritchard JE, Zeelenberg MJ, Huizinga H, et al.
Proc Nutr Soc 2005 Aug;64(3):379-86.

Los ácidos grasos saturados y los ácidos grasos trans incrementan el colesterol total y el colesterol-LDL y se sabe que aumentan el riesgo de cardiopatía coronaria (CC), mientras que los ácidos grasos insaturados alimentarios desempeñan funciones importantes en el mantenimiento de la salud cardiovascular. La sustitución de grasas saturadas por grasas insaturadas en la alimentación a menudo conlleva muchos cambios alimentarios complejos. Modificar la composición de los alimentos ricos en grasas saturadas, especialmente de aquellos que se consumen a diario, puede contribuir a que los individuos alcancen los objetivos nutricionales para reducir el riesgo de CC. En los años 60, la comunidad médica holandesa planteó a Unilever la viabilidad técnica de producir margarina con una composición rica en ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) y pobre en ácidos grasos saturados. La margarina es una emulsión de agua en aceite líquido que se estabiliza mediante una red de cristales de grasa. Los profundos conocimientos sobre los procesos de cristalización de la grasa permitieron a los científicos de Unilever utilizar un mínimo de grasa sólida (ácidos grasos saturados) para crear un nivel máximo de aceite líquido rico en PUFA y, así, desarrollar el primer producto hipocolesterolemiante, Flora. A lo largo de los años, la composición de esta sustancia para untar se ha ido modificando para aplicar nuevos hallazgos y recomendaciones científicos. Este artículo presenta brevemente los desarrollos efectuados en la tecnología de la grasa que han hecho posible dichas mejoras. Unilever produce untables pobres en grasa total y grasa saturada, prácticamente sin ácidos grasos trans y con unos niveles de PUFA omega-3 y omega-6 que se adecúan a las últimas recomendaciones nutricionales para la prevención de CC. Los individuos con síndrome metabólico tienen un riesgo entre 2 y 4 veces mayor de desarrollar CC y, por lo tanto, estos untables podrían contribuir a la prevención de CC en este grupo. Además, en el caso de los individuos con síndrome metabólico, los  untables se podrían modificar más para corregir su dislipemia característica, es decir, triglicéridos plasmáticos elevados y colesterol-HDL bajo. Las investigaciones realizadas en el estudio LIPGENE y en otros estudios de intervención nutricional aportarán más pruebas científicas para justificar más modificaciones en la composición de alimentos untables favorables para los factores de riesgo de cardiopatía asociados a síndrome metabólico.

Margarinas y salud cardiovascular

Mantequilla, margarina y lipoproteínas séricas
Zock PL, Katan MB.
Atherosclerosis 1997 May;77(1):7-16.

El consumo de ácidos grasos trans afecta de forma negativa a las lipoproteínas sanguíneas. Dado que la margarina es una fuente potencialmente importante de trans, deben examinarse minuciosamente las afirmaciones sobre las ventajas de la margarina respecto a la mantequilla. En este estudio se han analizado ensayos nutricionales que compararon directamente los efectos de la mantequilla y de la margarina sobre los lípidos sanguíneos. Se identificaron 20 estudios en que los pacientes tenían un peso corporal estable y en su régimen alimenticio se intercambiaron la mantequilla y la margarina, conservando un consumo de energía y grasas constante. Se calcularon los cambios en la concentración media de lípidos sanguíneos entre los regímenes alimenticios en estudio (49 comparaciones) en función del porcentaje de calorías al sustituir la mantequilla por la margarina. Al sustituir el 10% de calorías de la mantequilla por margarina dura en barra rica en trans, se redujo el colesterol sérico total en 0,19, LDL en 0,11 y HDL en 0,02 mmol/l, y no afectó al cociente colesterol total/colesterol-HDL. La margarina blanda en tarrina pobre en trans rebajó el colesterol total en 0,25 y el LDL en 0,20 mmol/l, no afectó al HDL y redujo el cociente colesterol total/colesterol-HDL en 0,20. Sobre la base del cociente colesterol total/colesterol-HDL, la sustitución de 30 g de mantequilla al día por margarina blanda en tarrina predeciría una reducción del 10% del riesgo de cardiopatía coronaria, mientras que la sustitución de la mantequilla por margarina dura rica en trans no tendría ningún efecto. La sustitución de mantequilla por margarina blanda pobre en trans tiene efectos favorables en el perfil lipoproteico y puede reducir el riesgo previsto de cardiopatía coronaria, pero la margarina dura rica en trans probablemente no aporte ningún beneficio respecto a la mantequilla.

 

Variación individual del colesterol en respuesta a un régimen alimenticio basado en margarina o en mantequilla: estudio con familias
Denke MA, Adams-Huet B, Nguyen AT.
JAMA 2000 Dec 6;284(21):2740-7.

CONTEXTO: La eficacia de la modificación nutricional en el descenso de los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (cLDL) puede predecirse de forma fiable para poblaciones, pero no para pacientes concretos. OBJETIVO: Determinar si la variación individual de la respuesta del colesterol a la modificación nutricional es un rasgo familiar. DISEÑO: Ensayo cruzado con pacientes ambulatorios y en dos periodos de tiempo, llevado a cabo entre septiembre de 1997 y septiembre de 1999. CONTEXTO Y PARTICIPANTES: Se presentaron 56 familias voluntarias de la región de Dallas-Fort Worth, Texas (Estados Unidos), con 2 padres biológicos y al menos 2 hijos de 5 años de edad o más; 46 familias (n = 92 adultos y n = 134 niños) completaron el estudio. INTERVENCIÓN: Todas las familias siguieron dos regímenes alimenticios de 5 semanas que incluyeron prescripciones alimentarias diarias individualizadas y que hicieron hincapié en una alimentación pobre en grasas saturadas complementada con grasa para untar y productos cocinados al horno. En uno de los regímenes se consumió únicamente mantequilla y en el otro, únicamente margarina. CRITERIO PRINCIPAL DE VALORACIÓN: Niveles de cLDL medios durante las últimas 2 semanas de cada periodo de alimentación. RESULTADOS: El consumo de margarina, en comparación con el consumo de mantequilla, redujo los niveles de cLDL un 11% en adultos (IC  95%, 13%−9%) y un 9% en niños (IC 95%, 12%−6%) (p <0,001 tanto para adultos como para niños). La distribución de las respuestas individuales alcanzó su pico en torno a la respuesta media. En adultos y niños agrupados, la pertenencia a la familia representó el 19% de la variabilidad en la respuesta (p = 0,007). En niños, la pertenencia a la familia representó el 40% de la variabilidad en la respuesta de cambio porcentual de los niveles de cLDL (p = 0,002). El cociente entre índice de masa corporal (IMC) y cambio de los ésteres de colesterol (EC) (18:2/18:1) representó el 26% de la variación, lo que dejó un 26% atribuible todavía a la pertenencia a la familia. En todos los participantes, el IMC predijo la respuesta: los individuos con un mayor peso presentaron mayores niveles de cLDL, menores fluctuaciones de los ácidos grasos de EC y una menor respuesta del cLDL al cambio de alimentación. CONCLUSIONES: Nuestros resultados indican que la variación individual en respuesta a un régimen alimenticio hipocolesterolemiante es un rasgo familiar. El peso corporal es un factor modificable importante que influye en la respuesta.

 

Respuesta del colesterol sérico a la sustitución de la mantequilla por una nueva margarina libre de ácidos grasos trans  en pacientes hipercolesterolémicos
Tonstad S, Strom EC, Bergei CS, et al.
Nutr Metab Cardivasc Dis 2001 Oct;11(5):320-6.

La margarina consigue menores niveles de colesterol total y colesterol-LDL (c-LDL) que la mantequilla, pero puede contener ácidos grasos trans que incrementan los lípidos aterogénicos. Una compañía del sector de la alimentación ha utilizado datos relacionados con los efectos sobre el colesterol de los diferentes ácidos grasos, incluidos los ácidos grasos trans, para desarrollar una margarina virtualmente libre de ácidos grasos trans disponible comercialmente.

OBJETIVO: Se ha comparado la eficacia de esta nueva margarina, en comparación con la mantequilla, sobre los lípidos y las lipoproteínas séricas en pacientes hipercolesterolémicos en condiciones de vida real. DISEÑO Y ENTORNO: Estudio cruzado, en dos periodos, con pacientes ambulatorios en una clínica de lípidos de un hospital universitario. PARTICIPANTES: El estudio involucró a 77 participantes y lo completaron 53 hombres y 19 mujeres de edades comprendidas entre los 35 y 65 años con niveles de colesterol sérico entre 6,0 y 7,9 mmol/l. INTERVENCIÓN: Dos regímenes de 23 días, separados por un periodo de lavado de 4 semanas, que incluían prescripción dietética suplementada con mantequilla o margarina diseñada para aportar el 15% de la energía total de la dieta. RESULTADOS: En comparación con la mantequilla, la ingesta de margarina disminuyó los niveles de colesterol total y c-LDL en un 11,1% (IC 99%: 8,1% – 14,1%) y un 13,3% (IC 99%: 7,6% – 15,1%) respectivamente. La reducción del c-LDL fue <3% en cerca de una quinta parte de los participantes, a pesar de presentar cambios apropiados en los ácidos grasos de los triglicéridos plasmáticos. Entre las variables clínicas y demográficas analizadas, sólo el porcentaje de energía obtenida a partir de las grasas saturadas durante el periodo de ingesta de margarina se asoció con sensibilidad en la dieta (explicando el 12% de la variación; p<0,01). CONCLUSIONES: Nuestros resultados  sugieren que una margarina diseñada para cumplir con las recomendaciones nutricionales para la hipercolesterolemia es más eficaz que la mantequilla en la reducción de los niveles lipídicos aterogénicos en sujetos hipercolesterolémicos.

 

Efectos de la mantequilla, la mantequilla enriquecida con ácidos grasos mono y poliinsaturados, la margarina con ácidos grasos trans y la margarina con cero ácidos grasos trans sobre los lípidos y lipoproteínas plasmáticos en hombres sanos
Wood R, Kubena K, O’Brien B, et al.
J Lipid Res 1993 Jan;34(1):1-11.

Se han estudiado los efectos de diferentes dietas con el 50% de las calorías de las grasas provenientes de la mantequilla, mantequilla enriquecida con ácidos grasos mono y poliinsaturados y margarinas con o sin ácidos grasos trans sobre los lípidos plasmáticos de 38 hombres sanos en condiciones de vida real. Las variaciones sobre los lípidos plasmáticos de los altos niveles de grasas en la dieta fueron inesperadamente pequeñas. La dieta con mantequilla resultó en un pequeño, pero significativo, aumento (5%) del colesterol total plasmático y del colesterol unido a las lipoproteínas de baja densidad (colesterol-LDL), en relación a todas las demás dietas. El enriquecimiento de la mantequilla tanto con aceite de oliva (50/50) como con aceite de girasol (50/50) no consiguió reducir los niveles de lípidos en plasma por debajo de los valores de la dieta habitual. La margarina dura, que contiene un 29% de ácidos grasos trans, produjo un incremento de los niveles de apolipoproteína A-I y B, pero no modificó los niveles de colesterol total y colesterol-LDL plasmáticos, en relación a la dieta habitual. Una margarina blanda, rica en ácido linoleico, sin ácidos grasos trans, redujo de forma significativa el colesterol total, el colesterol-LDL y la apolipoproteína B, en relación a todas las dietas. Con la margarina blanda, los niveles de colesterol unidos a las lipoproteínas de alta densidad (c-HDL) permanecieron sin cambios, pero los valores de apolipoproteína A-I disminuyeron en relación a la dieta habitual y a la dieta con mantequilla. Las cantidades de ácidos grasos saturados y la suma de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados en las margarinas dura y blanda fueron los mismos. Los datos indican que los ácidos grasos trans no son metabólicamente equivalentes a sus isómeros cis y que pueden afectar de forma adversa el perfil lipídico plasmático.

 

Margarina y aporte de vitaminas

Repercusiones y del enriquecimiento a nivel nacional de leches y margarinas con vitamina D sobre el consumo de alimentos y la concentración sérica de 25-hidroxivitamina D en niños de 4 años de edad
Piirainen T, Laitinen K, Isolauri E.
Eur J Clin Nutr 2007 Jan;61(1):123-8.

OBJETIVO: Determinar las repercusiones del enriquecimiento a nivel nacional de leches y margarinas con vitamina D sobre el consumo de alimentos y la concentración sérica de 25-hidroxivitamina D en niños finlandeses de 4 años de edad. DISEÑO, PACIENTES Y MÉTODOS: Se estudiaron dos cohortes de niños durante el invierno: una (n = 82) antes, en 2001-2002, y la otra (n = 36) después del inicio del enriquecimiento, en 2003-2004. El consumo de alimentos se calculó a partir de registros alimentarios de 4 días y la concentración de 25-hidroxivitamina D se analizó mediante radioinmunoensayo. RESULTADOS: El consumo medio de vitamina D fue superior tras el inicio del enriquecimiento [cantidad media (IC  95%), 4,5 (3,8%-5,1%) µg] que con anterioridad a éste [2,1 (IC 95% 1,8%-2,3%) µg; p <0,001], a pesar de que no hubo diferencias en el consumo de las principales fuentes de vitamina D entre las dos cohortes. La diferencia entre las cohortes también se manifestó cuando se ajustó el consumo de vitamina D por consumo de energía [0,78 (IC 95% 0,70-0,90) y 0,37 (IC 95% 0,32-0,42) µg/MJ después y antes del enriquecimiento, respectivamente, p <0,001]. Tras el enriquecimiento, el consumo medio se aproximó al recomendado, si bien sólo lo alcanzaron el 30,6% de los niños. Igualmente, la concentración sérica de 25-hidroxivitamina D fue superior tras el enriquecimiento [64,9 (IC 95% 59,7-70,1) nmol/l] que con anterioridad a éste [54,7 (IC 95% 51,0-58,4) nmol/l; p = 0,002]. CONCLUSIONES: Los resultados indican que el enriquecimiento a nivel nacional de margarinas y leches con vitamina D mejoró el estado de reservas de vitamina D en niños. Esta estrategia, a la vista de los novedosos efectos sobre la salud más allá del metabolismo óseo, anima al enriquecimiento de nuevas fuentes de alimento con vitamina D o a la utilización de suplementos de vitamina D, especialmente durante el invierno.

 

Margarina funcional

Mejoría de los niveles de colesterol y reducción del riesgo cardiovascular vía consumo de esteroles vegetales
Ortega RM, Palencia A; Lopez-Sobaler AM.
Br J Nutr 2006 Aug 96; Suppl 1:S89-93.

La hipercolesterolemia es uno de los principales factores que contribuyen a la aparición y progresión de la enfermedad cardiovascular (ECV), la principal causa de muerte en la población adulta de las sociedades industrializadas. Las proyecciones sugieren que en 2020 seguirá manteniendo el primer lugar, provocando el 37% de todas las muertes. Los cambios terapéuticos en el estilo de vida que reducen el riesgo cardiovascular incluyen modificaciones dietéticas, como la inclusión de fitosteroles o esteroles vegetales (conocidos desde la década de 1950 por reducir los niveles de colesterol). Esta ayuda previene la absorción de colesterol y provoca una reducción de los niveles de colesterol total y colesterol-LDL y, como consecuencia,  de la mortalidad cardiovascular. La naturaleza liposoluble de estos esteroles hace de la margarina uno de los mejores vehículos para suplementarlos en la dieta. Por ese motivo, la margarina fue el primer alimento que contiene fitosteroles reductores del colesterol en ser aprobado por la Unión Europea (de acuerdo con sus regulaciones sobre nuevos alimentos e ingredientes alimentarios, 258/97/CE). Actualmente, los fitosteroles pueden emulsionarse con lecitina y, por lo tanto, ser administrados en bebidas o alimentos con poco o ningún contenido graso. La margarina y los productos lácteos (yogurt y leche) enriquecidos con fitosteroles han demostrado una mejor reducción de los niveles de colesterol total y colesterol-LDL que los cereales enriquecidos o sus derivados, aunque todos pueden ser de utilidad dependiendo de las características de cada sujeto. La reducción de la biodisponibilidad de los carotenoides causada por los esteroles se minimiza con el consumo de frutas y verduras. Las personas que consumen habitualmente fitosteroles deberían seguir también las habituales recomendaciones  como reducir las grasas en la dieta y aumentar la actividad física. Los fitosteroles han demostrado ser seguros y efectivos en la reducción de los niveles de colesterol en muchos estudios rigurosos. En pocas áreas de la nutrición existe tal consenso. Los dietistas pueden sentirse cómodos al prescribir esteroles vegetales para el tratamiento de la hipercolesterolemia. Son seguros tanto si se toman solos como en combinación con fármacos hipocolesterolemiantes, como estatinas y fibratos. Reforzar el consejo es esencial, ya que la terapia es efectiva sólo si el cumplimiento es bueno.

 

Untables enriquecidos con tres niveles diferentes de esteroles vegetales y  grado de reducción del colesterol en voluntarios con normocolesterolemia y con hipercolesterolemia leve
Hendriks HF, Weststrate JA, van Vliet T, et al.
Eur J Clin Nutr 1999 Apr;73(4):319-27.

OBJETIVO: Investigar la relación dosis-efecto entre la reducción de colesterol y tres niveles diferentes y relativamente bajos de consumo de esteroles vegetales (0,83, 1,61, 3,24 g/día) procedentes de sustancias para untar. Investigar los efectos sobre las (pro)vitaminas liposolubles. DISEÑO: Estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, con diseño de cuadrado latino incompleto balanceado, en el que se utilizaron cinco sustancias para untar y cuatro periodos de tiempo. Las cinco materias grasas para untar en estudio fueron mantequilla, una materia grasa para untar comercialmente disponible y tres materias grasas para untar experimentales enriquecidas con tres concentraciones diferentes de esteroles vegetales. SUJETOS: Participaron 100 voluntarios aparentemente sanos con normocolesterolemia y con hipercolesterolemia leve. INTERVENCIONES: Cada participante consumió cuatro materias grasas para untar, cada una durante un periodo de 3,5 semanas. RESULTADOS: En comparación con la materia grasa para untar de control, el colesterol total disminuyó 0,26 (IC: 0,15-0,36), 0,31 (IC: 0,20-0,41) y 0,35 (IC: 0,25-0,46) mmol/l, para un consumo diario de 0,83, 1,61 y 3,24 g de esteroles vegetales, respectivamente. En cuanto al colesterol-LDL, dichos descensos fueron de 0,20 (IC: 0,10-0,31), 0,26 (IC: 0,15-0,36) y 0,30 (IC: 0,20-0,41) mmol/l. Las reducciones en el cociente colesterol-LDL/colesterol-HDL fueron de 0,13 (IC: 0,04-0,22), 0,16 (IC: 0,07-0,24) y 0,16 (IC: 0,07-0,24) unidades, respectivamente. Las diferencias en las reducciones de colesterol entre las dosis de esteroles vegetales consumidas no fueron estadísticamente significativas. Las vitaminas K1 y 25(OH) vitamina D plasmáticas, así como el alfa tocoferol y el licopeno plasmáticos estandarizados por lípidos, no se vieron afectados por el consumo de sustancias enriquecidas con esteroles vegetales, si bien las concentraciones plasmáticas estandarizadas por lípidos de (alfa + beta) caroteno descendieron aproximadamente entre un 11% y un 19% con el consumo diario de 0,83 y 3,24 g de esteroles vegetales en las sustancias para untar, respectivamente. CONCLUSIONES: Las tres dosis de esteroles vegetales, relativamente bajas, ejercieron un efecto hipocolesterolemiante significativo, que osciló entre 4,9-6,8%, 6,7-9,9% y 6,5-7,9%, para el colesterol total, el colesterol-LDL y el cociente colesterol-LDL/colesterol-HDL, respectivamente, sin que ello afectara de forma notable a las (pro)vitaminas liposolubles. No se pudieron detectar diferencias significativas en el efecto hipocolesterolemiante entre las tres dosis de esteroles vegetales. Este estudio confirmaría que el consumo de aproximadamente 1,6 g de esteroles vegetales al día influye de forma beneficiosa en las concentraciones plasmáticas de colesterol, sin que ello afecte negativamente a las concentraciones de carotenoides plasmáticos.

 

Eficacia de las margarinas enriquecidas con esteroles vegetales/fitostanoles
De Jong N, Zuur A, Wolfs MC, et al.
Eur J Clin Nutr.  Epub 2007 Feb 14.

ANTECEDENTES: Los estudios sobre la eficacia de las margarinas enriquecidas con esteroles vegetales/fitostanoles en el ámbito extrahospitalario han recibido escasa prioridad. Por motivos de control postcomercialización, que incluyen análisis de riesgo-beneficio, es necesario investigar tanto la utilización como la eficacia de estas margarinas. Objetivo: Estudiar el uso y la eficacia de las margarinas enriquecidas con esteroles vegetales/fitostanoles. Diseño, contexto y pacientes: La población del estudio se compuso de 2379 sujetos, de entre 28 y 76 años de edad, que participaron en un estudio de intervención en el ámbito extrahospitalario (“Hartslag Limburg”). Entre los años 1998 y 2003, se extrajeron muestras de sangre para determinar el colesterol de lipoproteínas de alta densidad (HDL) y de colesterol total. Se administraron un cuestionario general y un cuestionario sobre la frecuencia de consumo de alimentos. A partir de 1999, se introdujeron en el mercado neerlandés margarinas enriquecidas con esteroles vegetales/fitostanoles. Sobre la base de los datos de 2003, los participantes se clasificaron como consumidores de (a) margarinas enriquecidas con esteroles vegetales/fitostanoles, (b) medicamentos hipocolesterolemiantes, (c) la combinación de los dos anteriores (margarinas enriquecidas y medicamentos) y (d) ninguno de los dos (ni margarinas enriquecidas ni medicamentos hipocolesterolemiantes). Resultados: El consumo diario medio (± DE) de margarina enriquecida con esteroles vegetales (n = 99) y margarina enriquecida con fitostanoles (n = 16) fue de 14 ± 9 g. De 1998 a 2003, la concentración de colesterol sérico total cambió de forma significativamente diferente entre los cuatro grupos: en los usuarios de la combinación -2,04 ± 1,50 mmol/l (-29%), en los usuarios de medicamentos hipocolesterolemiantes -1,09 ± 1,17 mmol/l (-17%), en los usuarios de margarina enriquecida -0,24 ± 0,75 mmol/l (-4%) y en los no usuarios +0,10 ± 0,72 mmol/l (+2%) (p <0,05). Conclusión: Las dosis recomendadas no se consumen, pero las margarinas enriquecidas con esteroles vegetales/fitostanoles pueden reducir de forma moderada el colesterol sérico total en el ámbito extrahospitalario. Estas margarinas no pueden igualar el efecto de los medicamentos hipocolesterolemiantes, pero pueden actuar de forma complementaria. Es importante profundizar en el estudio de los efectos sobre la salud derivados de la utilización simultánea de medicamentos hipocolesterolemiantes y margarinas enriquecidas con esteroles vegetales o fitostanoles, así como promover el conocimiento de los alimentos y los medicamentos hipocolesterolemiantes en el ámbito extrahospitalario.