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RECOMENDACIONES SOBRE EL CONSUMO DE GRASAS

El acuerdo general sobre las recomendaciones dietéticas de varios países occidentales, europeos en su mayoría, respecto a la ingesta de grasa se muestra en la Tabla 1. Se han tenido en cuenta las recomendaciones de Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Reino Unido, Suecia y Suiza, además de las de la FAO/OMS y el proyecto Eurodiet (1).

TABLA 1. Acuerdo general sobre las recomendaciones dietéticas de grasas en distintos países occidentales

Tipo de grasa

Cantidad recomendada

Ingesta total de grasa

30-35% de la energía dietética total

AGS

10%

AGMI

15-20%

AGPI (total)

4-10%

Omega-6 (ácido linoleico)

4-8%

Omega-3 (ácido alfa-linolénico)

0,5-1% (2 g/día)

Omega-3 (EPA y DHA)

200-650 mg/día

Vitamina A

Aprox. 800 μg ER/día*

Vitamina D

Aprox. 5 μg/día

Vitamina E

10-15 mg/día

AGS: ácidos grasos saturados; AGMI: ácidos grasos monoinsaturados; AGPI: ácidos grasos poliinsaturados; EPA: ácido eicosapentanoico; DHA: ácido docosahexanoico *Microgramo de retinol=3,33 µI

En la Tabla 2 se muestran los valores específicos para España según la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC) (2).

TABLA 2. Objetivos para la población española (SENC)

Tipo de grasa

Cantidad recomendada

Total

30-35% de la energía dietética total

AGS

7-8%

AGMI

15-20%

AGPI (total)

5%

Omega-6

4-8%

Omega-3

0,5-1% (2 g/día)

Vitamina A

800 μg ER/día

Vitamina D

5 μg/día

Vitamina E

10 mg/día

AGS: ácidos grasos saturados; AGMI: ácidos grasos monoinsatura­dos; AGPI: ácidos grasos poliinsaturados

En la mayoría de países de Europa occidental, la ingesta total de grasas es superior al 35% (un 41,4% en España). En ninguno de los países, incluida España, el consumo de ácidos grasos saturados es inferior al 10%, variando entre un 11% en Grecia hasta un 18% en Islandia. Tampoco se cumplen las recomendaciones de consumo de la OMS referentes a los ácidos grasos esenciales, como el ácido alfa-linolénico (<1% en España) (3).

En cuanto a las vitaminas liposolubles A, D y E, el organismo no puede sintetizarlas y deben obtenerse a través de alimentos grasos, como por ejemplo los aceites vegetales de semillas o derivados como la margarina.

La ingesta de vitamina D es inferior a la recomendada en casi todos los países, aunque España tiene uno de los valores más elevados, en torno al 80% de la cantidad recomendada. Una población con una ingesta igual o inferior al 77% de la cantidad diaria recomendada indica riesgo de déficit de micronutrientes (4).

Según la American Heart Association y los National Institutes of Health de Estados Unidos, los aceites poliinsaturados o monoinsaturados –así como las margarinas y demás productos para untar elaborados con ellos– deben utilizarse en lugar de los productos grasos con alto contenido en saturados, tales como la mantequilla, la manteca de cerdo o las grasas vegetales hidrogenadas. Se deben escoger grasas y aceites que contengan menos de 2 gramos de ácidos grasos saturados por cucharada de postre (10 g).  Los niveles de ácidos grasos saturados de las margarinas que se consumen en Europa están en línea con esta recomendación (5).

Asimismo, la OMS, en sus recomendaciones realizadas en los “12 steps to healthy eating”, recomienda el control de la ingesta de grasa (no más del 30% del aporte energético diario) y sustituir  la mayor parte de grasas saturadas por insaturadas a partir de aceites vegetales y margarinas (6).

 

BIBLIOGRAFÍA