¿Consumen los países europeos suficientes grasas poliinsaturadas?

Multitud de estudios e investigaciones han destacado el impacto positivo que tienen las grasas poliinsaturadas en nuestra salud. Entre estos ácidos grasos, los más frecuentes pertenecen a las series n-6 y n-3, también llamadas omega-3 y omega-6, que son esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. A pesar de que todos necesitamos grasas poliinsaturadas, hay grupos de edad más sensibles que pueden precisar de cantidades más elevadas. No obstante, en muchos países estas cantidades están por debajo de las recomendadas por la Organización Mundial de la Salud y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

Un nuevo estudio ha analizado la ingesta de ácidos grasos omega-3 y omega-6 en 17 países europeos haciendo una revisión sistemática de datos, tanto a nivel general como segmentándolos en diferentes franjas de edad:

·  Mujeres embarazadas y lactantes

·  Bebés (6-12 meses)

·  Niños (1-3 años)

·  Niños mayores (4-10 años)

·  Adolescentes (10-18 años)

·  Edad avanzada (más de 65 años)

Los resultados obtenidos en la investigación indican que la ingesta de ácidos grasos poliinsaturados omega-3 y omega-6, en general, está por debajo de las cantidades recomendadas, especialmente en algunos grupos de edad concretos:

Ácido linoleico(LA)

Un 52% de los países cumple con las recomendaciones,que establecen que un 4%de la ingesta total de energía diaria debe provenir de la ingesta de ácido linoleico. Analizando los segmentos específicos, se observa que las mujeres lactantes, los adolescentes y las personas de edad avanzada son los grupos con unos niveles más bajos que los recomendables.

Ácido alfa-linolénico (ALA)

En este caso, un 77% de los países europeos cumple con la cantidad recomendada del 0.5% de la energía total diaria. 

EPA y DHA

Únicamente un 26% de los países cumple con las recomendaciones establecidas.

Los autores del estudio recomiendan aumentar la ingesta de grasas poliinsaturadas, especialmente en aquellas franjas de edad con mayor riesgo de no alcanzar los niveles óptimos.Debido a que el omega-3 y el omega-6 son dos ácidos grasos esenciales que el cuerpo no produce, se deben obtener a través de la alimentación. Entre los alimentos ricos en grasas poliinsaturadas podemos encontrar, por ejemplo, pescado azul como el salmón o las sardinas, frutos secos,aceites de semillas que contienen omega-3 y omega-6 de manera natural, o productos elaborados con dichos aceites, como las margarinas. Incluir estos alimentos dentro de una alimentación variada y equilibrada contribuirá a cumplir las cantidades de grasas poliinsaturadas recomendadas, con el consecuente beneficio para nuestra salud. 


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