La Asociación Americana del Corazón defiende las ventajas de reemplazar las grasas saturadas por grasas insaturadas

La Asociación Americana del Corazón (AHA) ha hallado evidencias que demuestran quesustituir las grasas saturadas por grasas insaturadas en la alimentación disminuye el colesterol LDL y el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

La AHA convocó a un grupo de reconocidos expertos en el campo de la investigación de las grasas alimentariasde los EE.UU que revisaron la totalidad de pruebas sobre la sustitución de grasas saturadas por otros nutrientes.Los autores de este análisis descubrieron que hay evidencias muy convincentesque muestran que las grasas saturadas aumentan el colesterol LDL y que, reemplazar este tipo de grasas por grasas insaturadas, especialmente grasas poliinsaturadas, disminuye el colesterol LDL y reduce el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa mundial de muerte, con 17,3 millones de defunciones al año. El tratamiento preventivo que reduce las enfermedades cardiovasculares puede reducir sustancialmente, a nivel nacional y mundial, el número de personas que desarrollan enfermedades cardiovasculares y los consecuentes costes sanitarios. Este análisis de la Asociación Americana del Corazón sobre las grasas alimentarias y las revisiones de ECVdiscute la evidencia científica, incluyendo los estudios más recientes, sobre los efectos de la ingesta alimentaria de grasas saturadas y su sustitución por otros tipos de grasas y carbohidratos en ECV. En resumen, los ensayos controlados aleatorios que redujeron la ingesta de grasas saturadas en la dieta y la reemplazaron con aceite vegetal poliinsaturado

redujeron las enfermedades cardiovasculares en un 30%, similar a la reducción lograda con el tratamiento con estatinas. Los estudios observacionales prospectivos en diferentes poblaciones de EE.UU mostraron que una menor ingesta de grasas saturadas junto con una mayor ingesta de grasas poliinsaturadas y monoinsaturadas se asocia con menores tasas de ECV. Por el contrario, la sustitución de grasas saturadas por carbohidratos y azúcares en su mayoría refinados no está asociada con menores tasas de enfermedades cardiovasculares y no reduce la ECV en ensayos clínicos. El reemplazo de las grasas saturadas con insaturadas disminuye el colesterol de lipoproteínas de baja densidad, una causa de la aterosclerosis, vinculando evidencia biológica con la incidencia de ECV en poblaciones y en ensayos clínicos. Teniendo en cuenta la totalidad de la evidencia científica, los expertos concluyeron que reducir la ingesta de grasas saturadas y reemplazarla con grasas insaturadas, especialmente grasas poliinsaturadas, reduce el riesgo de ECV. Esta sustitución de grasas saturadas por grasas no saturadas debe ocurrir simultáneamente dentro de un patrón dietético global saludable, como por ejemplo la dieta DASH (dieta específica para controlar la hipertensión) o la dieta mediterránea.

Algunas de las principales fuentes de grasas saturadas en la dieta de EE.UU provienen de la grasa láctea (mantequilla), el aceite de palma (kernel), la manteca de cerdo y el aceite de coco. Por otra parte, las grasas poliinsaturadas se encuentran en las nueces, el aceite de canola, aceite de maíz, aceite de soja, aceite de cacahuete, aceite de cártamo, aceite de girasol y productos elaborados con estos aceites, como las margarinas.

El beneficio de los esteroles vegetales en la reducción del colesterol

En esta revisión de la Asociación Americana del Corazón también se ha demostrado el efecto de los esteroles vegetales en la reducción del colesterol LDL y cómo los alimentos con esteroles vegetales añadidos ejercen un efecto reductor del colesterol LDL. Así pues una ingesta de alimentos enriquecidos con esteroles vegetales junto a una dieta saludable, baja en grasas saturadas y alta en grasas (poli) insaturadas, y un estilo de vida activopueden contribuir a reducir el colesterol LDL.


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