Sustituir las grasas de origen animal, incluyendo los lácteos, por grasas de origen vegetal y grasas poliinsaturadas puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares

El vínculo entre las grasas lácteasy las enfermedades cardiovasculares ha sido motivo de multitud de investigaciones en los últimos años. Ahora, un nuevo estudio recién publicado en la revista American Journal of ClinicalNutrition sigue sumando datos sobre este tema, al analizar la relación entre la ingesta de grasa láctea y el riesgo de sufrir enfermedades del corazón en tres grandes cohortes de adultos en Estados Unidos, haciendo énfasis en las fuentes específicas de sustitución de energía.Para esta investigación se analizaron 43,652 hombres y 90,675 mujeres y, durante los años que duró la investigación, se documentaron 14.815 nuevos casos de enfermedades cardiovasculares, incluyendo 8974 casos de enfermedad cardiaca coronaria (infarto de miocardio no mortal o enfermedad coronaria fatal) y 5.841 casos de accidente cerebro vascular.

Como resultado, los autores descubrieron que, en comparación con la grasa de la leche:

-  La grasa vegetal se asoció con un 10% menos de riesgo de enfermedades cardiovasculares, un 11% menos de riesgo de cardiopatía coronaria, y un 8% de riesgo menor de derrame cerebral.

-  La grasa animal se asoció con un incremento del 6% del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, cardiopatía coronaria y accidente cerebrovascular.

-  Las grasas poliinsaturadas se asociaron con un 24% menos de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, un 26% menos de estar en riesgo de padecer cardiopatías coronarias, y un 22% menos de sufrir unaccidente cerebrovascular.

-  Los carbohidratos totales, así como los almidones refinados o los azúcares añadidos,no se asociaron con enfermedades cardiovasculares, cardiopatía coronaria o accidentes cerebrovasculares.

-  Los carbohidratos de granos enteros se asociaron con una reducción del 28% del riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, una reducción del 34% del riesgo de sufrir cardiopatías coronarias, y un 16% menos de padecer un accidente cerebrovascular.

A partir de estas observaciones, los autores concluyeron que la sustitución de grasas de origen animal por fuentes vegetales de grasas y grasas poliinsaturadas, puede reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En este sentido, las conclusiones de este estudio reafirman las recomendaciones dietéticas actuales que también defienden la importancia de reemplazar las grasas de origen animal(como por ejemplo la carne roja ocerdo), incluidas las grasas lácteas (como la mantequilla), por fuentes vegetales de grasas y ácidos grasos poliinsaturados(como aceites vegetales, margarinas y frutos secos).

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